Misa de la Unción de los Enfermos

Sun., February 4, 2018 1:00pm ·

"Si alguno de ustedes está enfermo, llamen a los sacerdotes de la Iglesia, para que les unja con el aceite en el nombre de Dios y recen sobre él.”   (Santiago 5:14)

El Sacramento de la Unción será celebrado en forma comunal a un Misa de Unción de los Enfermos a 1:00 de la tarde en la Misa de español el domingo 4 de febrero 

Los fieles que pueden recibir este sacramento deben ser: niños y adultos que vayan a tener una cirugía o se están recuperando de la cirugía; aquellos que están siendo tratados por enfermedades físicas o mentales; aquellos que están físicamente incapacitados y aquellos que están seriamente debilitados por la edad.

Para aquellos feligreses que deseen recibir este sacramento o saben de otros feligreses que quisieran ser contactados para recibir el sacramento, por favor, rellenen el formulario que se les provee.

Si se necesita más información, por favor póngase en contacto con Fatima Aybar a fatima735@msn.com.

Por favor, deje el formulario completo en la oficina de la rectoría. Descarge el formulario de participación.

Animo a todos los feligreses que se unan en esta celebración comunal de este sacramento y animo a muchos de ellos a que reciban este sacramento especial de la unción.

                                                                                 Padre Agustín López
                                                                                 Vicario Parroquial 

Sacramento de la Unción de los Enfermos

De los siete sacramentos, la Iglesia clasifica dos de ellos como sacramentos de sanación: Reconciliación (conocido como la Confesión) y la Unción de los Enfermos.  Cada uno de ellos envuelve el sanar a la persona humana; uno por la salud espiritual y el otro por nuestro bienestar físico.  Como se han practicado estos sacramentos en la vida de la Iglesia, ha diferido en tiempo.  Este breve sumario es acerca de la unción de los enfermos.  Históricamente, el aceite se usaba bastante en el mundo antiguo para una variedad de intenciones: cocinar, iluminar, preparación de los atletas, marcas especiales y sanación de heridas especiales.  Por tanto no es sorprendente que el Nuevo Testamento incluya referencias del uso del aceite, una vez en el Evangelio de Marcos y otra en la carta del Apóstol Santiago. 

En la vida de los primeros tiempos de la iglesia, era común el uso del aceite para la sanación; el obispo daba una bendición especial que invocaba a Dios por el beneficio del enfermo.  Durante los primeros siglos, la aplicación del aceite bendecido, podía ser hecho por cualquier bautizado, ya que era principalmente para la sanación de defectos físicos.  Después, empezó a ser asociado con el moribundo para sanar su alma antes de la muerte, especialmente si se hacía  junto con la última confesión.

Durante estos últimos siglos, este uso de ambos sacramentos, se llegó a limitar solo para aquellos que han sido ordenados, en particular, el sacerdote. 

Todos los sacramentos son para beneficio individual, pero todos somos miembros del Cuerpo de Cristo. Por tanto cuando un miembro del cuerpo está afligido, también está el resto del cuerpo. Así como el cuerpo físicamente hace un esfuerzo para sanar la parte dolida, también el cuerpo espiritual, se une en la sanación del miembro injuriado.  Reflexionando esta teología, la Iglesia anima que este sacramento se ofrezca lo más posible de una forma pública, aún si se hace en un hospital o casa de hospicio.  Así el ritual del sacramento provee la celebración de la unción como parte de una liturgia en comunidad, como la misa, y como hacemos por los bautismos, primeras comuniones, y los otros sacramentos. 

Además de eso, el rito es ahora más inclusivo de quien puede ser ungido, no importa la edad.  La unción puede ser administrada a: niños o adultos que se preparan o están recuperándose de una cirugía; aquellos que están siendo tratados por enfermedades físicas o mentales; aquellos que están físicamente incapacitados; y aquellos que están seriamente debilitados por la edad. 

En San Mateo, nuestra celebración comunal del sacramento de la unción se ofrece normalmente en octubre y febrero; próximos a las fiestas de San Lucas y Nuestra Señora de Lourdes, que están relacionadas con los enfermos.  La celebración es bilingüe, para que la comunidad hispana pueda participar también. 

“Si alguno de ustedes está enfermo, llamen a los sacerdotes de la iglesia, para que les unja con el aceite en el nombre de Dios y recen sobre él.” (Santiago 5:14)

      —Diácono Bart Merella